Por Sergio Meana

1.- Aceitunas. 

En 1963, Victor H. Feguer llegó a un asilo para inválidos, en Dubuque, Iowa. Tomó la sección amarilla  de su cuarto (esa que está a lado de la Biblia) y empezó a llamar a doctores en orden alfabético. El primero en la lista, el doctor Alt, no estaba en casa. El segundo, el doctor Edward Bartles, sí estaba. Feguer le dijo que había una mujer a la que le urgía un médico. Cuando llegó el doctor Bartles, Feguer lo secuestró y lo llevó a Illinois, donde lo asesinó.

Victor Harry Feguer fue arrestado cuando trató de vender el coche del doctor Bartles. Aseguró a las autoridades, que otra persona había cometido el delito y aventado el cuerpo al río Mississippi. Como cruzó estados, el crimen fue federal. En ese tiempo, el único que podía imponer la pena de muerte era el presidente Kennedy, quien la impuso. Feguer fue ejecutado el 15 de marzo a las 06:00 horas en Iowa, pues la prisión de Illinois no tenía las condiciones para ejecutar a alguien.

El 14 de marzo comió por última vez. Pidió: una aceituna con hueso. Resulta importante el hueso porque se quedó en la bolsa derecha del traje negro que le compró el Estado para su ejecución. Murió ahorcado.

 

2.- Ensaladas. 

Una de las entrevistas más reconocidas, premiadas y polémicas a nivel mundial es la que le hizo Larry King a Karla Faye Tucker en 1998: 

KING: For the facts, for the benefit of the audience, two people were murdered that night.

TUCKER: Two people were brutally murdered. 

KING: By you and your boyfriend.

TUCKER: Yes. 

KING: The people were not known to you or were they?

TUCKER: The male was. Jerry was. He was married to my best friend. 

KING: Did you walk around with any guilt?

TUCKER: No. 

Karla Faye Tucker y su novio entraron inconscientes, debido a la gran cantidad de marihuana que habían ingerido esa noche, a una casa en el noroeste de Houston. Usando una piqueta mataron a los dos habitantes de la residencia.

En 1983, el año del incidente, Tucker tenía 23 años, de los cuales: 15 había fumado marihuana, 13 ingerido heroína y 8 los había dedicado a la prostitución. Problemas familiares y psicológicos la llevaron a este comportamiento.

Tucker se convirtió al cristianismo y declaró en el programa “60 Minutos” que esa Karla, la del crimen, era otra. Con esto conmovió al pueblo americano e incluso a la hermana de su víctima, quien la perdonó, pero no fue suficiente. George W. Bush, en ese entonces gobernador de Texas, le negó el indulto y fue ejecutada el 2 de febrero de 1998 a las 06:45 horas con una inyección letal.

Una noche antes comió ensalada verde con aderezo ranch, un plátano y un durazno (de los que saben entre amargos y dulces, y tienen la cáscara aterciopelada).

 

3.- Helado de menta. 

Por ahora, si el lector sigue leyendo, supondrá que ésta fue la última cena de Timothy McVeigh y estaría en lo correcto. El 19 de abril de 1995, un camión de la marca Ryder de color amarillo se estacionó afuera del edificio gubernamental Alfred P. Murrah, en la ciudad de Oklahoma. A las 9:00 horas,“Tim” se bajó del asiento del conductor y a las 09:02 se escuchó una bomba proveniente de aquél coche amarillo que destruyó el edificio y la vida de 168 personas.

            El fiscal, a quien Bill Clinton agradeciera por su labor, lo llamó cobarde por sus actos de “patriotismo”. Al final del juicio mostró la “V” de victoria con los dedos a su mamá, papá y hermana. McVeigh no perdió su cara de niño en ninguna parte del proceso.

Murió por una inyección letal el 11 de junio del 2001 a las 7:45 horas. Incluso, antes de su muerte, conservó su lado infantil y pidió una bola de helado de menta. Sí, con chispas de chocolate.

             El fotógrafo, Jonathon Kambouris, quien ha trabajado con marcas como Nike y Maxim, decidió hacer un proyecto al que llamó “The Last Meals Proyect”, el cual, es una protesta en contra de la pena de muerte, donde retrata a los condenados con su última cena. 

            La última cena refleja humanidad, anhelos, deseos, sueños y recuerdos. La costumbre, la niñez, la sensatez y la locura. El instinto animal, el deseo carnal o el antojo del paladar. A lo mejor sólo es hambre, en cuyo caso, esta columna no habría servido. 

            ¿Qué va a pedir hoy para cenar? 

            …………. 

            Es bueno (o malo) saber que: 

  • El gobierno estadounidense paga 150 dólares al verdugo, el cual puede decidir si permanece en el anonimato o no.
  • La inyección letal es una mezcla de sodio tiopental (seda a la persona), bromuro pancuronio (relajante muscular que paraliza el diafragma), cloruro de potasio (detiene el corazón).
  • El costo de la inyección letal es de aproximadamente 86 dólares.
  • La última cena tiene un costo máximo de 40 dólares y no pueden ser comidas importadas.
  • Estados Unidos gasta 100 millones de dólares al año en trámites relacionados con la pena de muerte.
  • Han habido 1271 ejecuciones en Estados Unidos desde 1976, 46 en el 2010 y van 36 en este 2011.
  • China, Irán, Irak, Yemen, Arabia Saudita, Sudán, Vietnam y Japón están entre los países con mayor número de ejecuciones.